Valores

En las sesiones de design thinking se usa un sistema para formular las críticas y dar a la crítica una función de apoyo que promueva la evolución positiva de la vida del cliente. En la retroalimentación no hay un “pero” que valga y se anima a que armonicen su visión. Así trabajamos en la búsqueda de una solución. El sistema de crítica evita bloquear. Basado en esto los clientes formulan los cambios para sus proyectos. Sin limitar el número de sus comentarios. Funciona bien escuchar para descubrir áreas de oportunidad que pudieran tener un impacto positivo. Con esta técnica nos movemos hacia modos de pensar más proactivos para resolver problemas. Este mecanismo da buenos resultados y ha sido invaluable para la continua búsqueda del mejoramiento de los servicios y talleres. A los clientes les gusta y se le agrega una sensación de cocreación al proceso.

Conforme vamos diseñando, descubrimos cómo ser más eficaces para resolver problemas, cómo estar más concentrados en las cosas que realmente importan y más satisfechos con el proceso. Los servicios y talleres abren los ojos para poder ver el poder que tenemos para transformar nuestra existencia. Adquirimos la confianza para hacer las cosas que siempre hemos querido mientras nos deshacemos de problemas que nos impiden avanzar. Y la experiencia de tomar el control del proceso de diseño cambia nuestra realidad, haciéndonos posible florecer en casi cualquier cosa que queramos.